Un hogar lejos de casa

La enfermera está tratando a Clàudia

Soy Clàudia, tengo 27 años y en julio de 2014 me diagnosticaron un linfoma de Hodgkin, un tipo de cáncer de la sangre. Tras muchos meses recibiendo quimioterapia, tuve que someterme a un trasplante de médula ósea”.

Era Navidad, y Clàudia estaba en Barcelona recibiendo tratamiento. Le acompañaban sus padres, pero estaba lejos de su casa, de sus amigos, de sus cosas, de su habitación. La perspectiva de recuperarse encerrada entre cuatro paredes de hospital pronto se disipó. Desde la Fundación Josep Carreras le ofrecimos un piso de acogida para pacientes muy cerca del hospital.

Era como estar en otra casa. La verdad es que hicimos que fuera nuestro piso. El hecho de estar fuera del hospi, (¡además en Navidad!) me hizo tomar las cosas con otra filosofía y evitar pensar que es época de estar en casa, con la familia y amigos. Cristina, la enfermera de domiciliarios venía cada día a ver cómo evolucionaba, tomarme las constantes o ponerme medicación. ¡Y tuvimos un montón de visitas de familiares y amigos!”, explica Clàudia.

Ahora Clàudia ya ha vuelto a casa y este año sí que podrá pasar las fiestas cerca de los suyos. Aunque todavía no se ha curado, sigue luchando de forma positiva.

Ahora intento que la enfermedad no sea el centro de atención de mi vida. Hago vida normal al máximo siempre que puedo. Tengo ganas de vivir la vida. Respecto a la enfermedad, intentas que pueda ser algo más que contar de tu vida pero que no sea tu día a día”.

Tu también puedes ayudar a gente como Clàudia en http://givingtuesday.es/projects/fcarreras/