Un proyecto de
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The Fun Lab

El siglo XIX estuvo marcado por la Revolución Industrial el impacto en la vida de las personas fue enorme. En el siglo XX este proceso se repitió con la Revolución Tecnológica: la tecnología se desplazó del laboratorio y los centros de investigación al hogar. La electrónica, las telecomunicaciones, la automatización y la computación sustituyeron los sistemas mecánicos. El siglo XX comienza casi sin teléfonos, pero en los albores del nuevo milenio los móviles eran de lo más común. Hoy estamos a las puertas de un nuevo cambio tecnológico: la Revolución Robótica que se beneficia de la fusión entre los sistemas mecánicos, los sistemas eléctricos y los nuevos métodos de computación e inteligencia, de esta manera combinando las tecnologías existentes y las nuevas se está desarrollando y se desarrollará un catálogo bastante amplio de sistemas robóticos que convertirá el siglo XXI en un momento crucial en la historia dando un impacto irrevocable en nuestras vidas y en las vidas futuras.

Un sistema robótico es una máquina que puede efectuar series complejas de acciones que se pueden programar desde un ordenador. Los límites entre los materiales inteligentes, la inteligencia artificial, la personificación, la biología y la robótica cada día son más difusos y esto es el punto de partida que dará lugar a que la robótica influya en la sociedad en los próximos veinte a cuarenta años. ¡Y menudo impacto cabe esperar! Desde sistemas robóticos que puedan supervisar y reparar el entorno natural hasta nanorrobots para controlar y eliminar el cáncer; desde robots que liderarán la colonización de planetas hasta sistemas de compañía que nos salvarán de la soledad. Ni en nuestra sociedad ni en nuestras vidas habrá nada ajeno a la influencia de la robótica del futuro.

Por lo tanto con la llegada del nuevo año, y teniendo en cuenta lo que la Robótica va a marcar las vidas futuras a los hoy menores, en el distrito de Vicálvaro a 20 de ellos en riesgo de exclusión y con edades comprendidas entre los 5 y 16 años les vamos a acercar estos cachivaches (dron, robots, impresora 3D, tarjeta gráfica) para que aprovechen los recursos de la era digital. Trasteando, manipulando, construyendo, cacharreando con estos elementos y la realidad virtual contribuimos al desarrollo del pensamiento y la lógica de estas y estos menores y por supuesto aprenden a programar.

  • Con la robótica se sumergerán en el mundo de la mecánica y la programación de manera divertida e interactiva trabajando en equipo y cooperando en las decisiones.
  • Construirán un dron real: descubrirán sus partes, su programación y aprenderán a pilotarlo.
  • De usar los videojuegos pasarán a crearlos porque aprender a programarlos también es divertido.
  • Transformarán sus ideas en realidades, el diseño y una impresora 3D da lugar a que potencien la creatividad.

De sobra es sabido que la educación es clave para que se alcance calidad de vida, estas actividades tienen parte lúdica pero con ellas se aprenden materias importantes para el desarrollo de la persona, y que creen hábitos beneficiosos para paliar el absentismo escolar y el abandono de la educación reglada.