Un proyecto de
  • Captación de fondos
  • Discapacidad
  • Educación y cultura
  • Infancia y juventud

Parque Polo » Nos movemos seguros»

Objetivo general del proyecto, tener una cultura de comportamiento vial saludable, a través de actividades educativas que promuevan la adquisición de conocimientos, el desarrollo de actitudes adecuadas, el fomento de la autonomía y seguridad personal en relación con la seguridad vial, en el ámbito de las personas más vulnerables o grupos de riesgo que son aquellos usuarios de la vía que, por diferentes circunstancias, tienen una mayor probabilidad de verse implicados en un accidente de tráfico o de resultar muertos o heridos como consecuencia del mismo.

Parque Polo desarrolla programas de educación vial, a través de actividades educativas y lúdicas de carácter teórico y práctico, explica a estos futuros conductores, viajeros y peatones, los principios básicos de las normas de educación vial, movilidad y sostenibilidad mediambiental.

La idea nace en el día a día, ya que los niños, los jóvenes y las personas mayores, tanto conductores como peatones, tienen más probabilidades de estar presentes en un mayor número de accidentes. Los más pequeños cuentan con dificultades de audición, ya que no son capaces de distinguir el ruido de un vehículo que se aproxima, además de impedimentos con la visión debido a su baja estatura, sumado al bajo control de la atención, desconocimiento de las normas de tráfico y de seguridad vial, dificultad para calcular distancias y velocidades, dificultad para controlar su actividad física e incapacidad para identificar el peligro, ya tenemos todas las causas por las que los atropellos a niños son más que frecuentes. Con los jóvenes ya sea por la falta de experiencia del conductor, o que sobrevalora sus capacidades en gran cantidad de ocasiones, asumir demasiados riesgos, velocidad…o en otros grupos, como las personas más mayores, momentos en el que deben dar una respuesta rápida ó pérdida de las capacidades psicofísicas, el campo de visión se estrecha, dificultando la visión de los extremos. La pérdida de la audición también es común, con dificultad para diferenciar los sonidos y distinguir su procedencia. Por último, la necesidad de tomar ciertos medicamentos puede acarrear problemas que afecten la conducción…

Por todo ello, creemos que la educación conjuntamente con la formación son la base de todo. «Un niño educado es un futuro conductor concienciado. La seguridad vial debe ser una parte más de la educación. Todos debemos comprometernos e implicarnos para hacer disminuir el número de victimas» (Flor Zapata)