Libros para buenas causas

Se llama Luis de la Cruz. Él es el dueño de Solican (Solidaridad Canaria), una librería llena de historias protagonizadas por la solidaridad, y de esta giving-iniciativa en la que lectura y solidaridad van de la mano.

su ilusión por dar a los demás, le hizo emprender su propio camino en el mundo de la solidaridad.

Luis es un hombre que siempre había dedicado parte de su tiempo a trabajar con ONG para ayudar a las personas y contribuir en las buenas causas. Pero un buen día, su ilusión por dar a los demás, le hizo emprender su propio camino en el mundo de la solidaridad. Él mismo, junto a su mujer Amalia Reforzo, decidieron abrir Solican, un proyecto que empezó hace más de 10 años y que se dedica a vender libros donados a un bajo precio, totalmente simbólico, para colaborar en las buenas acciones, entre ellas ayudar a un asilo de ancianos y contribuir en una campaña de recolecta de medicamentos que luego envían al Sahara. Los dos, amantes de la lectura y de la solidaridad empezaron este viaje en una pequeña mesita de un centro comercial de Tenerife y desde ese momento, no han parado de crecer.

La librería cuenta con cientos de visitas al día.

A día de hoy, Solican tiene miles de libros y uno de sus grandes retos es colocarlos en su sitio para que sean fáciles de encontrar y así mantener el orden. La librería cuenta con cientos de visitas al día, lo que supone que se donen y, a la misma vez, se compren multitud de obras.

“Algunos libros entran y salen a la misma velocidad que los leen quienes los adquieren, que son muchos.”

Luis de la Cruz tuvo la magnífica idea de combinar su hobby por la lectura con la solidaridad. ¿Y vosotros givers, con qué hobby lo combinaríais?