La solidaridad vestida de ropa de abrigo

“Necesitamos ropa de abrigo para enviar a Grecia”.

Todo empieza con una notificación de whatsapp y un mensaje diferente: “Necesitamos ropa de abrigo para enviar a Grecia”.

Una voluntaria en Lesbos, Grecia, contacta con su madre, de Barcelona, y le pide ropa de abrigo para el frío extremo que está llevándose las vidas de cientos de personas refugiadas. La madre, con el impulso y la fuerza que caracteriza a todas las madres, decide ponerse manos a la obra. Contacta con amigos, familiares, conocidos… todo lo que tiene a su alance y, en pocos días, el mensaje viaja solo, hasta el punto de dar la vuelta a España.

La buena voluntad se va sumando desde todas las ciudades.

La buena voluntad se va sumando desde todas las ciudades, ya sea una persona que cede su local de la zona, otra que ofrece el tráiler que llevará la ropa hasta la ciudad, hasta voluntarios que dan su tiempo para poner orden a las miles de cajas que se van multiplicando. Cajas que, una vez enviadas, serán distribuidas por las asociaciones especializadas que están en Lesbos.

A muchos de ellos no les une ningún parentesco, ni siquiera amistad, pero sí tienen algo en común: la necesidad y las ganas de ayudar.   

Tienen algo en común: la necesidad y las ganas de ayudar.

Así es como en 4 días el barrio de Sarriá se involucra para enviar ropa de abrigo a Lesbos. Así es como un grupo de personas, que parecían pequeñas, consiguen empezar a hacer algo muy grande. Así es como se demuestra que el giving-espíritu no hay quien lo pare, que las ganas de ayudar están en todas partes y que todos podemos alzar con fuerza la palabra humanidad.