El panadero y el mendigo

Los protagonistas de la historia que traemos hoy parecen sacados directamente de una película y nos enseñan que una buena acción y mucha solidaridad pueden llegar a salvar una vida.

Michel descubrió que detrás de unas greñas, había disposición y voluntad para el trabajo

Michel es un panadero de 62 años que padece artrosis y Jérôme es un hombre sin hogar que solía pedir limosna frente a la panadería de Michel, situada en Dole, una ciudad al este de Francia. Desde hacía unas semanas, el panadero ofrecía con regularidad un croissant y un café a Jérôme, sin saber que esta pequeña acción acabaría salvándole la vida.

Un día cualquiera del pasado mes de diciembre, Michel sufrió una intoxicación debido al mal estado de un horno y fue Jérôme quién se dio cuenta de su estado y decidió llamar al servicio de emergencias. Tras doce días de hospitalización, el panadero le ofreció un puesto en su negocio a tiempo parcial como forma de agradecimiento. Después de trabajar unos días codo a codo, Michel descubrió que detrás de las greñas del mendigo, había mucha disposición y voluntad para el trabajo y…“fue entonces cuando decidí cederle el negocio por un euro simbólico.”

Esta historia con final feliz marcó un nuevo comienzo para ambos. Jérôme cambió de pasar los días en la calle a llevar un negocio y Michel consiguió dejar de trabajar y por fin ser libre, una meta que llevaba tiempo intentando alcanzar.