El lujo del 21

Esta semana os presentamos una hermosa iniciativa creada por Magalie, la firma española de bolsos de lujo, de la mano de la asociación Down España. Un proyecto que permitirá diseñar un bolso de lujo para la próxima colección de la marca a dos chicas con Síndrome de Down (Eva y Teresa) y a una chica con discapacidad intelectual (María).

Un proyecto que ayudará a tres chicas con discapacidad intelectual a cumplir su sueño

¿Por qué “El lujo del 21”? Porque el 21 es el número que une a las dos partes de esta iniciativa. Por un lado, el cromosoma 21 es el que causa el Síndrome de Down; por otro lado, es el número que completa el nombre de la marca española, Magalie121.

Las tres aprendices de diseñadora dispondrán de diversas sesiones durante dos meses en las que absorberán conocimiento y diseñarán tres bolsos, de los cuales uno será elegido para salir a la venta con la próxima colección. Las protagonistas han expresado la emoción que les causa la posibilidad de poder cumplir su sueño, con un poco de ayuda y mucha ilusión. El diseñador Ulises Mérida ha sido el primero en tener el honor de conocer las aficiones, gustos, ilusiones e intereses de cada una. Hemos descubierto que el bolso que diseñe María seguro que tendrá algún búho, el de Teresa reflejará el mar de alguna manera y el de Eva tendrá flecos, flecos por todas partes. De esta manera, se verán reflejadas en sus diseños.

El lujo del 21 es inclusión, aceptación e integración

“En este sector se crece trabajando y trabajando, y si ellas lo hacen, podrán llegar hasta donde ellas quieran. Ya hemos visto lo que lo disfrutan y si siguen así, y luchando, llegarán a conseguirlo”

Una de las principales razones que llevó a Marga Arévalo, diseñadora de Magalie, a insistir en llevar a cabo esta iniciativa, fue que el mundo de la moda es un mundo muy rápido y saturado, siempre dependiendo de las tendencias del momento. Por eso era importante contar con personas sin límites de creación y dispuestas a salirse de la zona de confort, en caso de que tengan.

Por ello, esta iniciativa nos demuestra que la inclusión es posible y necesaria. Y que incluir no significa dejar pasar, sino dar la bienvenida.