¡Di adiós al calor de forma sostenible!

En estas últimas semanas, más de uno ha pasado la noche dando vueltas en la cama y sin poder pegar ojo, porque el calor no lo permite. ¡Así que hoy os presentamos una muy buena solución a las noches sin dormir!

Un aire acondicionado casero, ecológico y elaborado con materiales reciclados

Recientemente, España ha sido testigo de un gran aumento de las temperaturas. Y como bien sabemos, hay países en los que estas temperaturas son aun más elevadas y los recursos son escasos. Pero dicen que la necesidad agudiza el ingenio, y es así como ha nacido el Eco-Cooler.

Se trata de un aire acondicionado al alcance de todos y lo único necesario para elaborarlo son unas cuantas botellas de plástico de dos litros y una plancha de cartón. Con esto, la temperatura puede llegar a bajar hasta cinco grados, ¿podría haber mejor invento?

Los pasos para construir un Eco-Cooler son los siguientes:

  1. Consigue tantas botellas de plástico de 2L como sea posible.
  2. Mide la ventana en la que quieres colocar el Eco-Cooler y recorta la plancha de cartón al mismo tamaño, dejando un centímetro de margen.
  3. Haz agujeros en el cartón del tamaño del cuello de la botella, siempre teniendo en cuenta el espacio entre agujeros para que quepan los envases.
  4. Corta con tijeras las botellas de plástico por la mitad, horizontalmente.
  5. Corta la parte superior del tapón de las botellas, de manera que queden como un anillo.
  6. Introduce el cuello de la botella por los agujeros y enrosca el tapón por el otro lado de la plancha.
  7. Coloca el Eco-Cooler en la ventana de forma que la parte ancha de las botellas quede en el exterior.
  8. ¡Disfruta de este aire acondicionado ecológico!

La mente detrás de este gran invento es Ashis Paul, director creativo en Bangladesh, a quién se le ocurrió esta idea mientras estudiaba física con su hija.

Es increíble como algo tan simple ha cambiado la vida de millones de personas y lo ha hecho sin tener ningún impacto en el medio ambiente. Una vez más, podemos comprobar que las grandes ideas tienen pequeños comienzos.