Devolviendo lo que me dieron a mí

Fotografía de los 11 investigadores becados por el VHIR

Anna Casado decidió hacerse Amiga de la investigación en Vall d’Hebron el 2015, después de sufrir y superar un cáncer de mama. Ahora, su voluntad es ayudar a hacer investigación para evitar que nadie vuelva a pasar por lo mismo que pasó ella.

Mes a mes, Anna colabora con el Programa de becas predoctorales Amigos de Vall d’Hebron, y permite que jóvenes investigadores hagan investigación en el Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR) y desarrollen su carrera en ámbitos como el cáncer, la neurología pediátrica o la esclerosis múltiple, entre otros.

Todo empezó en 2004, cuando fue tratada de un cáncer de mama en el Hospital Universitario Vall d’Hebron. Superados el tratamiento y la enfermedad, y lejos de quedarse con la parte negativa de la experiencia, quiso colaborar de alguna manera con el Vall d’Hebron.

La verdad es que el trato en el Vall d’Hebron ha sido fantástico, me he sentido muy bien, y no tuve ninguna duda en devolver un poco lo que me habían dado a mí

De este modo, cuando le ofrecieron la posibilidad de ser Amiga de Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR) para hacer avanzar la investigación en diagnosticar, curar y prevenir las enfermedades en el menor tiempo posible, no se lo pensó dos veces y aceptó.

Gracias al apoyo de personas como Anna, desde el 2014 se han podido apadrinar 11 jóvenes investigadores a través del Programa de becas predoctorales Amigos de Vall d’Hebron que ahora desarrollan su formación en el VHIR e impulsan la investigación de hoy para mejorar la medicina del mañana.