Cómo escribir la historia de un niño en África

La campaña de la Fundación Pablo Horstmann Ayúdanos a escribir la historia de un niño en África respondía a la necesidad de luchar contra la desnutrición en Meki (Etiopía).

Como Fundación, venimos trabajando en la zona de Meki (130 kilómetros al sur de la capital Addis Abeba) con el objetivo de ofrecer asistencia sanitaria gratuita y de calidad a la población infantil y juvenil de Meki. A pesar de ser un centro modesto, esta clínica es hoy el centro de referencia para el ingreso de niños con desnutrición.

Habiendo estimado el coste del tratamiento de un niño desnutrido en, aproximadamente, 30 euros por ingreso, llegamos a la conclusión de que algo tan importante y fundamental como salvar a un niño de la desnutrición estaba al alcance de muchas personas.

Además, el salvar a un niño o niña de la desnutrición significa, literalmente, el ayudarle a que pueda comenzar a escribir su historia, la historia de su vida.

Con 6 meses de edad, apenas pesaba 3 kilos cuando el peso normal de un niño de esa edad en un país desarrollado es de 8 kilos.

Nuestro motor eran todos los milagros que habíamos vivido en la clínica sacando adelante a los niños y niñas con desnutrición. Casos como el de Tuji, que, con 6 meses de edad, apenas pesaba 3 kilos cuando el peso normal de un niño de esa edad en un país desarrollado es de 8 kilos. Cuando llegaron a nuestro centro médico, tanto él como su madre, Nassaneth, llevaban en sus ojos la huella que solo deja el hambre y la desesperación: la de una madre por no tener qué dar de comer a su hijo y la del hijo por tener que luchar por su supervivencia desde tan pequeño. Tras 3 semanas de ingreso en la Clínica Pediátrica, Tuji, siempre acompañado por su madre, comenzó a escribir su historia.

El eje de nuestra campaña fue el pedir a las personas que nos ayudaran a comenzar a escribir la historia de un niño o niña en África, una historia que comienza desde que apadrinas su tratamiento contra la desnutrición.

El participar en Giving Tuesday representó para nosotros varios aspectos:

  • Darnos a conocer a un público mucho más amplio.
  • Que muchas personas que no tienen tiempo o recursos pudieran, en este día especial del año, el Día para Dar, donar 30 euros para algo muy concreto, el sacar a una persona de la desnutrición.
  • Dar forma y altavoz a una propuesta que habíamos venido trabajando con el personal médico que está en Meki.

Finalmente, conseguimos recaudar el 88% de lo que habíamos previsto inicialmente (3.000 euros), a partir de 37 donativos. Es decir, durante el giving-día conseguimos comenzar a escribir la historia de 89 niños y niñas.