Brochazos de solidaridad

600 jóvenes estudiantes que rehabilitan 30 viviendas en Madrid de personas con escasos recursos.

La historia de hoy se pinta con los colores de la ilusión y la solidaridad y se traduce en 600 jóvenes estudiantes que rehabilitan 30 viviendas en Madrid de personas con escasos recursos.

El proyecto, “Painting for Others”, de Cooperación Internacional, nació en Sevilla hace 21 años y se extendió a Madrid en 1997.  Su principal objetivo es acondicionar y adaptar viviendas que se encuentran en estado de precariedad, ya que pertenecen a personas que reciben una renta mínima de inserción y no pueden invertir en la reparación de su hogar. Así, a través de una mano de pintura y limpieza durante los fines de semana de febrero, marzo y abril, devuelven a estas personas la oportunidad de vivir como se merecen: de una manera digna.

Devuelven a las personas la oportunidad de vivir como se merecen: de una manera digna.

Cabe decir que, en la práctica, la función va mucho más allá: los voluntarios, de entre 16 y 30 años, aportan su compañía y vitalidad y reciben a cambio una gran satisfacción y sensibilización, fruto de estar en contacto con las personas que ayudan.

Y es que como siempre decimos en Giving Tuesday, al final lo mejor de dar se lo lleva quien da, y los voluntarios de la iniciativa lo corroboran:

“No solamente estás ayudando a los demás, sino que también estás invirtiendo tu tiempo en algo bueno. Entonces, haces dos cosas: uno, obtienes gratificación personal, y dos, ayudas al otro, que es lo más importante.”

Lo mejor de dar se lo lleva quien da.

¡Así es como estos jóvenes demuestran que la giving-actitud también puede pintar casas y crean una labor solidaria en la que todos salen ganando!