Bolsas de plástico que mejoran el planeta y… ¡pueden comerse!

¿Una bolsa de plástico que se puede comer? Así es, giver. Este joven biólogo de Indonesia ha lanzado esta iniciativa innovadora para remediar los problemas que sufre el planeta debido a la invasión de plástico.

Reemplazar el plástico de las bolsas actuales por raíces de yuca para reducir el impacto ambiental

En 2015 cuando nació la idea, en Bali se generaban a diario 1.000 metros de plástico y lo peor es que en los últimos años, esta cifra se ha duplicado a causa del creciente turismo. De este problema, Kevin Kumala encontró la solución que no sólo le hizo emprender su negocio, sino que mejora la situación de nuestro planeta: reemplazar el plástico de las bolsas actuales por raíces de yuca.

Increíble, ¿verdad? La empresa afirma que las bolsas se biodegradan en tan sólo un minuto si se trata de agua caliente y en menos de 90 días si es agua natural. Además, al disolverse, se consigue el té de yuca que puede consumirse por los animales e incluso por las personas.

Lidl, Eroski y Carlsberg implantan iniciativas para poner fin al plástico

Iniciativas como ésta hacen que cada vez sean más las empresas que se sumen a la lucha por acabar con el plástico. En nuestro país, Lidl ha decidido empezar el 2019 eliminando de todos sus supermercados los artículos de plástico de un solo uso, con lo que se conseguirá reducir el impacto ambiental en más de 1.300 toneladas del material. Asimismo, Eroski ha incorporado bolsas de papel como alternativa a las bolsas de plástico. Y por otro lado, Carlsberg ha decidido reemplazar la envoltura de plástico que une las seis latas por un método pionero que pega los envases.

Hacer del planeta un lugar más sano, está en nuestras manos. Sólo hace falta apoyar éstas y muchas otras iniciativas y entre todos diremos adiós al plástico.